-Según la Organización Mundial de la Salud (O.M.S) , la salud, no es solamente la ausencia de enfermedad, además es un completo bienestar físico, psíquico y mental. De ahí el popular término "mente sana, cuerpo sano". 

La odontología es la rama de la medicina que se preocupa de la salud buco dental y en un concepto más amplio y moderno de la estomatología (cara y cuello)

 

-Para el cuidado de la salud de su boca, debe visitar al odontólogo por lo menos dos veces al año. Una boca sana es el reflejo de un cuerpo sano y de una persona bien integrada en la sociedad. Siempre encontramos una buena excusa para aplazar nuestra visita y es común que no estemos acostumbrados a acudir si nada nos molesta o duele. No descuide su boca. Recuerde que mantener sus dientes sanos es mejor y menos costo que tener que restaurarlos.

-El correcto cepillado permite remover los restos de alimentos y los microorganismos que se adhieren a los dientes, dejando las superficies dentarias limpias. Así se favorece la acción de la saliva que contiene elementos químicos que protegen el esmalte. Es muy importante que se cepille perfectamente los dientes antes de ir a dormir, pues durante la noche transcurren muchas horas en las que sus dientes serán perjudicados por las bacterias formadoras de caries. Además del cepillado después de cada comida.

-El flúor es una sustancia que aplica el odontólogo a las piezas dentarias, para evitar futuras lesiones de caries dental. Ha sido comprobado que hace más esistente al esmalte de los dientes, evitando que sea dañado por la acción de las bacterias y los ácidos que se forman luego de haber comido y no haberse cepillado. Se recomienda aplicar flúor en el consultorio, desde que el niño cumple 1 - 2 años de edad y desde entonces hacerlo cada 4 - 6 meses, dependiendo del riesgo de caries de cada niño.

-Los dientes en mala posición no solo afectan la apariencia física de las personas, sino que además pueden generar: Masticación deficiente, trastornos que predispongan a una respiración inadecuada, dificultad para pronunciar algunas letras y palabras, alteraciones en los músculos de la cara y en las articulaciones de la mandíbula, mayor predisposición a la caries dental y a la enfermedad de encías, afecciones en la personalidad, autoestima y conducta de la persona.

-La inflamación de las encías (gingivitis) es una enfermedad producida por la acumulación de bacterias en el surco que existe entre la encía y el diente. Estos microorganismos producen toxinas que irritan la encía, la vuelven más rojiza y la hacen sangrar aún con el cepillado habitual. Cuando este cúmulo de bacterias se calcifica con los minerales presentes en la saliva, se forma el sarro, que produce una mayor inflamación de las encías. Para tener encías fuertes y saludables es necesario que el odontólogo le realice una limpieza (profilaxis) por lo menos cada 6 meses y que practique una correcta técnica de cepillado y emplee rutinariamente el hilo dental.

-Muchas personas sufren crónicamente dolores de cabeza, sensación de cansancio en los músculos de la cara y del cuello, sensibilidad en el área cercana a los oídos e incluso mareos o vértigos. Algunos de los síntomas que se presentan son: sonidos y crujidos al abrir o cerrar la boca, dolor muscular, desgaste de los dientes, apretar o rechinar los dientes, dolor o molestias a nivel de la articulación y poca armonía en los movimientos de la mandíbula. Para diagnosticar este tipo de problemas, es necesario que el paciente acuda al odontólogo y que éste analice en detalle el estado del sistema masticatorio. Es muy importante tratar estos problemas cuando recién aparecen, para evitar daños irreversibles.

-Conforme pasan los años, las piezas dentarias cambian paulatinamente su color. Este es un proceso natural e irreversible, que se agrava con la ingestión habitual de de algunas sustancias que pigmentan los dientes, tales como: el café, el té, el cigarro, las bebidas gaseosas, algunas frutas y verduras, los condimentos y colorantes, etc. 

Si Usted no está satisfecho con color de sus dientes, es bueno que sepa que el odontólogo dispone de métodos simples y seguros para darle a sus piezas dentarias una tonalidad más clara y una sonrisa más agradable.

 

-El mal aliento está relacionado a diversas causas, las que detallamos a continuación: 

Lesiones de caries dental amplias 

Enfermedad de encías…enfermedad gingival o periodontal 

Cúmulo de sarro o tártaro 

Problemas digestivos

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